Sres. Es de mi consideración dejarles sobre papel las siguientes paradojas:
Mirar al mar, en ocasiones, no es mas que mirarse a uno mismo por la espalda.
Mirar al cielo, en definitiva, no es mas que mirarse a uno mismo por los pies.
Engendrar un hijo no es más que engendrar un padre.
Amar no es más que tratar de olvidar la muerte.
Hagamos lo que hagamos, el tiempo cambiará el sentido de lo hecho.
Por ello, el instante imaginado
escapará sin dejar rastro alguno,
vaciando de sentido
el instante imaginante,
el instante imaginado,
y el instante vivido.
Así, imaginar mañana
lo vivido hoy
alivia el ayer,…. que fue hoy,
permitiéndote mañana
sorprenderte
ante el canto de los pájaros,
emocionarte
ante una sonrisa furtiva,
y desear
que todo salga bien…
¡para los demás!
Elipse oraciones elipse
que dan comienzo y fin
en formas geométricas,
paradojas del tiempo lineal,
nos esclaviza
reteniéndonos entre dos parámetros
infranqueables,
tras los cuales,
vedada nuestra presencia,
fluye la vida primigenia, futura,
eterna fiesta a nuestra costa.
